Presiones de mercado y producción inadecuada: Los obstáculos del acceso a antibióticos esenciales

Algunos de estos medicamentos antiguos, como las penicilinas, siguen siendo efectivos, pero tras la pérdida de patentes dejó de ser rentable para las compañías fabricarlos.
Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas

Los antibióticos utilizados para tratar una variedad de infecciones bacterianas comunes son cada vez más difíciles de obtener, sobre todo porque los medicamentos son menos rentables para los fabricantes de producir y comercializar.

Escribiendo en un comentario en Clinical Microbiology and Infection, investigadores dicen que el problema es particularmente agudo para las formulaciones necesarias para tratar bebés y niños enfermos.

Ellos dicen que los médicos cada vez más tienen que utilizar tratamientos antibióticos alternativos, que pueden tener peores efectos secundarios para los pacientes, incluyendo el fomento del crecimiento de bacterias resistentes a los fármacos, una de las mayores amenazas a la salud pública.

El autor principal del informe es Céline Pulcini, profesora de enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Nancy y de la Universidad de Lorena, Francia, y secretaria del Grupo de Estudio sobre Políticas Antibióticas de la Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas (ESCMID). El informe fue co-escrito por un grupo de expertos de diferentes organizaciones, entre ellos ESCMID, Action on Antibiotic Resistance (ReAct), la Sociedad Internacional de Quimioterapia, la Sociedad Británica de Quimioterapia Antimicrobiana y la Sociedad Francesa de Enfermedades Infecciosas (SPILF).

La Prof. Pulcini explicó: "Estas son drogas que han estado disponibles durante muchos años, pero todavía son eficaces para el tratamiento de condiciones tales como infecciones de la piel, cistitis y dolor de garganta. Algunos de ellos también tienen un papel que desempeñar en la lucha contra las bacterias resistentes a los medicamentos.

"Sin embargo, sus patentes expiraron hace muchos años y los fabricantes de fármacos pueden verlos como prospectos menos atractivos para registrar, vender y comercializar en países de todo el mundo".

Pulcini y sus colegas dicen que las drogas más antiguas, como las penicilinas, siguen siendo efectivas en la mayoría de las enfermedades infecciosas y muchas están en la Lista de Medicamentos Esenciales de la OMS.

Sin embargo, reportan que cuando estos antibióticos más antiguos no están disponibles, los pacientes necesitan ser tratados con antibióticos alternativos que en algunas situaciones pueden ser menos efectivos, generalmente causan más efectos secundarios (incluyendo el fomento del crecimiento de bacterias resistentes a los fármacos) y a veces más caro. Algunos de estos fármacos más antiguos, por ejemplo la fosfomicina IV y la colistina, también tienen un papel importante que desempeñar en el tratamiento de bacterias resistentes a múltiples fármacos.

Los autores encontraron que la ausencia de comercialización de antibióticos de mayor edad es causada principalmente por los altos costos involucrados en el registro de medicamentos en varios países. Esto se combina con el mercado relativamente pequeño de estos antibióticos, que se venden como genéricos de bajo costo y para cursos cortos de tratamiento.

Investigaciones anteriores en 38 países han demostrado que de los 33 antibióticos más antiguos pero eficaces, 22 se comercializaron en menos de 20 países y que la situación se estaba deteriorando.

La investigación también ha revelado la escasez repetida y prolongada de muchos antibióticos. Por ejemplo, en los EE.UU. entre 2001 y 2013, 148 diferentes antibióticos estaban en escasez, muchos en múltiples ocasiones. Los autores dicen que se sabe poco sobre la situación en las naciones más pobres, pero la evidencia sugiere que es aún peor.

La Dra. Pulcini añadió: "Existen desafíos adicionales para el tratamiento de bebés y niños, con los que los médicos suelen necesitar dosis mucho más pequeñas y formulaciones diferentes, por ejemplo un medicamento líquido en lugar de un comprimido. Las infecciones bacterianas pueden ser particularmente peligrosas para los bebés prematuros, pero sus equipos médicos pueden tener que lidiar con viales de tamaño adulto cuando sólo se necesita una fracción de la dosis".

Los autores dicen que la situación requiere la intervención de grupos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Comisión Europea para garantizar la disponibilidad de los antibióticos. La Prof. Pulcini indicó: "Si bien es importante que sigamos buscando nuevos antibióticos efectivos, debemos poner el mismo esfuerzo en garantizar que los pacientes de todas las edades tengan acceso a tratamientos eficaces existentes".

"Las organizaciones internacionales, como la OMS, deberían asumir el liderazgo en este ámbito, colaborando con los Estados Miembros para garantizar un acceso global sostenible a todos los antibióticos esenciales, en su óptima formulación, calidad y coste, a todos en todas partes".

Porque, "si no se toman medidas, perderemos estos antibióticos excelentes y relativamente baratos que se necesitan diariamente para tratar las infecciones bacterianas comunes en todo el mundo. En su lugar, vamos a terminar usando antibióticos menos eficientes, lo que conduce a peores resultados clínicos para los pacientes y sumando al problema de la resistencia a los antibióticos".

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