Las fotos pueden ser una herramienta de evaluación de la dieta

Con el aumento de los teléfonos inteligentes, la fotografía está surgiendo como un medio para aumentar la recolección de información sobre la ingesta de alimentos.

Xinhua. Las fotos de comida servida en platos podrían ayudar a mejorar la salud y las políticas nutricionales en general. Así lo indica un reciente estudio, según el que la información dietética que ofrecen las imágenes puede ser importante tanto para los individuos cuyas terapias se basan en la nutrición, como los afectados por diabetes o enfermedades cardíacas, como para la población en general, al permitir identificar los riesgos nutricionales y de enfermedades.

Publicado en la revista "Nutrients", la investigación de la Universidad Estatal de Oregón puso a prueba la capacidad de 114 estudiantes de dietética y nutrición de Estados Unidos y Australia para identificar comidas y el tamaño de las raciones a través de fotos de los alimentos servidos en platos.

Los participantes eligieron sus respuestas a partir de las entradas en la Base de Datos de Alimentos y Nutrientes del Departamento de Agricultura para Estudios Dietéticos de EE.UU.

Los alumnos identificaron correctamente los nueve tipos de alimentos diferentes cerca del 80% de las veces, pero tuvieron problemas con el tamaño de las raciones. Solo el 38% de las estimaciones estuvieron dentro del 10% del peso real de la comida, con los alimentos amorfos y de densidad energética más elevada, como el helado, como los más difíciles de evaluar.

Así pues, los investigadores apuntaron que las universidades en las que estudian los participantes en el trabajo tienen que ofrecer una formación más consistente y formal, en especial a nivel práctico, en la medición y preparación de la comida y en el uso de sistemas informatizados de bases de datos de nutrientes. La falta de una capacitación formalizada y estandarizada en esta materia es problemática.

La evaluación dietética basada en imágenes busca reducir o eliminar las imprecisiones que habitualmente acompañan los métodos tradicionales, como los registros dietéticos escritos, los recordatorios diarios de 24 horas y los cuestionarios de frecuencia alimentaria.

Con el aumento de los teléfonos inteligentes, la fotografía está surgiendo como un medio para aumentar la recolección de información sobre la ingesta de alimentos. Un paciente prediabético, por ejemplo, podría sacar una foto de todo lo que come durante tres días, y un dietista podría luego analizar esas imágenes para hacer recomendaciones que mejoren su dieta.

"Si me está proporcionando la información de su ingesta dietética, puede no estar intentando falsificar la información, porque sinceramente está interesado en mejorar su dieta", afirmó una de las autoras, Mary Cluskey, profesora asociada en la Facultad de Salud Pública y Ciencias Humanas de la Universidad Estatal de Oregón y dietista.

"Pero si dependo de su capacidad para recordar lo que comió o su capacidad para decirme correctamente qué raciones e ingredientes específicos había, hay todo tipo de cosas que podrían fallar", argumentó la investigadora.

Los estudiantes con experiencia en la preparación de comidas, desde el cocinar a partir de recetas a la medición frecuente de las raciones, tuvieron un mejor desempeño que aquellos sin esa experiencia. Por ello, el estudio sugiere que la futura formación en dietética debería incorporar más ese tipo de elementos.

"También necesitamos trabajar con la gente en cuanto a su habilidad para sacar fotos", apuntó Cluskey, según recoge un comunicado de prensa de su universidad.

"Dispare con un ángulo de 45 grados sobre la comida, preferiblemente mientras está de pie, y asegúrese de tener una luz adecuada. Queremos hacerlo tan fácil como sea posible para que la gente aporte la información más precisa que se pueda", comentó.

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