La cloroquina podría ayudar en la eliminación de la malaria

Jueves, 04/05/2017
Los resultados de un estudio reciente muestran que el compuesto es eficaz en eliminar el parásito: el 98% de los pacientes tratados quedaron libres de infección 72 horas después de la primera dosis.
SINC

La cloroquina puede ser un arma valiosa en la eliminación de la malaria, según un estudio codirigido por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación Bancaria ”la Caixa”, y el Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM), en Mozambique.

Los resultados, publicados en Scientific Reports, muestran que la resistencia al fármaco ha disminuido fuertemente en el sur de Mozambique y que el uso de la cloroquina (CQ) a nivel comunitario podría ser un arma complementaria en los esfuerzos de eliminación de la enfermedad.

La resistencia a los fármacos puede tener un costo adaptativo para el parásito, en cuyo caso suele revertir cuando se deja de usar el fármaco en cuestión. Esto es lo que ha sucedido con la cloroquina: tras la propagación global de parásitos resistentes a la CQ en los años 70, la prevalencia de los mismos ha disminuido en los últimos años como resultado de la suspensión del uso del fármaco.

En una zona de Mozambique, por ejemplo, la prevalencia de parásitos resistentes ha disminuido del 90% en 2006 al 30% en 2010. Esto sugiere que la CQ podría volver a usarse en ciertas regiones, no como tratamiento de primera línea, pero si como fármaco complementario para potenciar los esfuerzos de eliminación de la malaria. Sin embargo, es necesario demostrar su eficacia en dicho contexto. 

La cloroquina podría usarse como complemento en campañas de eliminación basadas en la administración masiva de antimaláricos

El objetivo de este estudio fue evaluar la eficacia de la CQ en el tratamiento de infecciones asintomáticas en voluntarios adultos, en Manhiça, una zona donde la prevalencia de malaria clínica en niños ha llegado hasta el 40%. 

Para ello, los autores realizaron visitas comunitarias buscando individuos sin síntomas clínicos, pero infectados por el parásito de la malaria (observable por microscopía). A algunos les administraron CQ y a otros placebo, y los siguieron de forma intensiva durante un mes. Las muestras de sangre fueron analizadas por microscopía y por métodos moleculares para confirmar la presencia o ausencia del parásito y detectar mutaciones que confieren resistencia a la CQ.

Los resultados muestran que la CQ fue eficaz en eliminar el parásito: el 98% de los pacientes tratados estaban libres de infección 72 horas después de la primera dosis. También revelan que se encontraron alelos mutantes (que confieren resistencia a al CQ) en menos del 5% de los casos. La baja prevalencia de parásitos resistentes a la CQ confirma la tendencia observada en otros países africanos.

“Este estudio también aporta información importante sobre la evolución de las infecciones asintomáticas”, señala Beatriz Galatas, investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio, “ya que el 18% de los pacientes tratados con placebo eliminaron espontáneamente el parásito, un porcentaje mayor del que se pensaba”.

Resultados alentadores

“Los resultados de este primer ensayo son alentadores”, dice Pedro Aide, investigador del CISM y también coordinador del estudio, “y sientan las bases para probar la eficacia de la cloroquina en pacientes sintomáticos, tanto adultos como en niños enfermos”

Los autores concluyen que la CQ podría usarse como complemento en campañas de eliminación basadas en la administración masiva de antimaláricos, como la del proyecto MALTEM en el sur de Mozambique, apoyado por la Obra Social la Caixa y la Fundación Bill and Melinda Gates.

“La cloroquina tiene dos ventajas: tiene un excelente perfil de seguridad incluso en mujeres embarazadas y niños pequeños, y tiene una vida media larga (tarda unos dos meses en eliminarse del cuerpo) por lo que también aporta un beneficio profiláctico”, señala Quique Bassat, el otro coordinador del estudio. 

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