La UNAM liderará la investigación de cannabis medicinal en México

Jueves, 16/08/2018
Por Maribel Ramírez Coronel, Periodista en temas de economía y salud para El Economista.
Maribel R. Coronel / El Economista

Está por salir el reglamento para el uso medicinal de los cannabinoides, y ahora sí que al vislumbrar su amplio potencial en el ámbito terapéutico, es evidente que ya nos agarró el cuarto para las doce.

En el nuevo reglamento, se entiende que las autoridades sanitarias dispondrán el camino y todo lo requerido para quien quiera registrar un medicamento o remedio herbolario derivado de la sustancia activa de la marihuana.

Algo importante es que ese proceso debe incluir la realización de pruebas clínicas imparciales que permitan establecer su perfil de seguridad y eficacia; del mismo modo contar con información sobre indicaciones terapéuticas, guías clínicas, así como riesgos y beneficios del uso del cannabis con fines terapéuticos.

El punto es que los centros que hacen investigación clínica en el país tendrán que empezar cuanto antes a andar camino en este ámbito donde realmente México tiene nula experiencia.

Pues bien. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ya levantó la mano. A través del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud (CIPPS) de la Facultad de Medicina y el Programa Epidemiológico de Vigilancia de Insumos para la Salud (PREVIS) ha decidido tomar la batuta para determinar qué lugar tienen en la terapéutica moderna esos agentes derivados de la marihuana.

Platicamos con el coordinador general del CIPPS, el doctor epidemiólogo Gustavo Oláiz, quien nos apunta que entre las líneas de investigación se han propuesto cartografiar la emergencia y desarrollo de la investigación sobre cannabinoides, incluyendo una completa recopilación de datos sobre todo lo que se ha investigado a lo largo del mundo en torno al cannabis medicinal en las últimas décadas.

Por lo pronto han encontrado que las aplicaciones terapéuticas del cannabis y sus derivados han sido estudiadas por diversos organismos mundiales, incluidos el Comité Científico de la Cámara de los Lores (cámara alta) en Gran Bretaña (1998), el Instituto de Medicina de los Estados Unidos y el Comité Especial del Senado sobre Asuntos Ilegales en Canadá.

México está empezando y por lo pronto en el CIPPS de la UNAM ya hay un grupo de investigadores que ha empezado a perfilar estudios clínicos de cannabinoides en escenarios terapéuticos donde podrían haber aprobaciones para uso médico.

Estos incluyen distintos tipos de dolor (como neuralgia postherpética y neuralgia del trigémino), osteoartritis, espasticidad, lumbalgia crónica, espasticidad, epilepsia, náusea, vómito, Alzheimer y Parkinson.

El eje principal de este proyecto -nos comparte el epidemiólogo y también excomisionado de Cofepris- se centra fundamentalmente en la realización de ensayos clínicos de las patologías mencionadas para estudiar, analizar y definir si el uso de cannabis comparado con el tratamiento farmacológico ya establecido y descrito por las diferentes guías, es más eficaz y seguro.

Entre otros puntos en el CIPPS de la Facultad de Medicina de la UNAM se plantean estudiar y determinar el apego terapéutico en opciones con cannabinoides y en caso de abandono identificar las razones.

También prevén estudiar la prevalencia, así como el tipo de reacciones adversas que pudieran presentarse en cada grupo estudiado, brindando a la población mexicana mejores alternativas terapéuticas con el fin de mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Hay que decir que el Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud (CIPPS), se crea en 2016 atendiendo a la necesidad creciente de los problemas de salud pública de la sociedad mexicana. Uno de sus objetivos es colaborar y contribuir con información de carácter estratégico a las instituciones de investigación, así como empresas nacionales e internacionales, que busquen contribuir a una mejor salud para los mexicanos, al tiempo que se generen riquezas que coadyuven a la prosperidad nacional.

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