Perú: Nuevo plan busca detectar la Leucemia Linfática Aguda

Especialistas destacan que para afrontar este cáncer es importante detectarlo de manera temprana en los establecimientos de salud.
Andina

La leucemia linfática aguda en un tipo de cáncer en la sangre más frecuente en niños y adolescentes que debe tomarse en cuenta porque no presenta síntomas característicos. Los signos y síntomas como fiebre, falta de apetito, malestar, dolor articular, entre otros, son similares a otras enfermedades comunes, alertó el especialista Julio Barredo.

Barredo, hematólogo, oncólogo y pediatra de la Universidad de Miami (EEUU), explicó que si una enfermedad en el niño no sana en el tiempo prudencial, como una infección viral que dura de 10 a 12 días aproximadamente, se debe comenzar a investigarla tomando en cuenta el alto índice de sospecha por parte del médico especialista.

“Aproximadamente, el 40% y 45% de los cánceres que se dan a esas edades está representado por las leucemias agudas, de las cuales la leucemia linfática aguda es la más frecuente (80%). El proceso de diagnóstico comienza con un hemograma (análisis de sangre) el cual puede tener algunos cambios anormales que conlleven a realizar la referencia del paciente a un centro especializado”, señaló.

El médico peruano  se encuentra en el país para participar en la implementación del “Plan Nacional de Atención Integral de la Leucemia Linfática Aguda en Pacientes de 1 a 21 años de edad”, del Ministerio de Salud (Minsa).

Para afrontar este cáncer es importante detectarlo de manera temprana en los establecimientos de salud. “Cuando se detecta tardíamente la enfermedad, el organismo del paciente estará más comprometido y puede tener más complicaciones tanto por la leucemia misma como por el tratamiento propio que se brinda inicialmente”, señaló.

“Los primeros seis meses de tratamiento son bastantes intensos, los dos años y medio subsiguientes son generalmente ambulatorios, logrando que el niño pueda reintegrarse a sus actividades cotidianas. El tratamiento completo dura, por tanto, 3 años”, explicó.

Barredo destacó que el avance en el tratamiento es significativo, que en países como Estados Unidos y en los de Europa el porcentaje de curación definitiva de los niños es alrededor del 90%.

Asimismo, precisó que la mayoría de las recaídas en el paciente ocurren durante los primeros tres años o durante el primer año posterior al tratamiento.

“No hay ninguna evidencia que la leucemia linfática aguda se trasmita de manera hereditaria de padres a hijos, tampoco se contagia”, precisó el galeno.

Barredo es un destacado médico graduado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, investigador de nuevas estrategias de tratamiento, protocolos clínicos y terapias para la leucemia linfática aguda infantil y jefe del Servicio de Pediatría del Sylvester Comprehensive Cancer Center de la Universidad de Miami (EE.UU).

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