Científico guatemalteco colabora en misión espacial que busca una cura contra el cáncer

Viernes, 05/10/2018
Con fines de estudio e investigación científica se enviaron las células de un jóven de 26 años dentro de equipo especializado diseñado por BioServe Space Technologies, el laboratorio donde Zea labora. Este viajó dentro de un cohete espacial, el Orbital ATK7, el cual fue recibido en la Estación Espacial Internacional (EEI).
Prensa Libre

El Dr. Luis Zea, científico guatemalteco especializado en microbiología gravitacional, trabajó en la investigación llevada a cabo en la Estación Espacial Internacional (EEI), esta en colaboración con la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) y las compañías Oncolinx y n3D Biosciences.

Como administrador de proyecto en el área de la integración, tradujo la forma en que este tipo de experimentos normalmente se llevan a cabo en la Tierra, de tal forma que lo pudieran implementar astronautas en la EEI, cumpliendo con todas las regulaciones que NASA requiere para que un proyecto pueda desarrollarse en el espacio.

Dicha función incluyó el diseño del experimento, pruebas de preparación en Tierra, desarrollo de equipo, y estar en una consola en vivo mientras los astronautas llevan a cabo la investigación, entre otras actividades. El guatemalteco desarrolló un sistema para descongelar células cancerígenas en la EEI para que pudieran ser reactivadas y cultivadas por los astronautas.

Acerca de la investigación

Con fines de estudio e investigación científica se enviaron las células de un jóven de 26 años dentro de equipo especializado diseñado por BioServe Space Technologies, el laboratorio donde Zea labora. Este viajó dentro de un cohete espacial, el Orbital ATK7, el cual fue recibido en la EEI.

Las investigaciones se enfocan en hacer crecer tumores cancerígenos de una forma tridimensional que no se puede lograr en la Tierra debido a la gravedad, y probar si la molécula azonafide es una opción para desarrollar una cura cuando se administra en conjunto con un anticuerpo, el cual funciona como una pieza de Lego, donde de un lado se adhiere solamente al azonafide y del otro solamente a células cancerígenas, mas no a las que están sanas. Esto último con el objetivo de reducir los efectos secundarios negativos de las quimioterapias.

Los avances científicos buscan una alternativa para la cura contra una enfermedad que se registra como la segunda causa de mortandad a nivel mundial. En el 2015 se registraron 8.8 millones de fallecimientos debido a esta enfermedad. Además, se estima que uno de cada siete defunciones son debido a este mal. La ciencia sigue buscando la cura a este padecimiento que solamente tiene el 5% de éxito clínico.

La medicina ha clasificado más de 100 tipos de cáncer y ha identificado algunos factores que fungen como detonantes. Algunos de ellos se encuentran en la exposición a la radiación, toxinas en el ambiente, el consumo de alcohol, tabaco o drogas; una dieta desbalanceada, el sedentarismo y las infecciones no controladas. Cada tipo de cáncer es diferente y usualmente requiere de una cura propia.

Este tipo de investigaciones benefician a la sociedad, ya que permiten el desarrollo de nuevas tecnologías para mejorar la calidad de vida humana. La ciencia brinda una gama de posibilidades para crear soluciones viables para la solución a enfermedades invasivas como el cáncer.

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