Vinculan niveles de hierro con riesgo de enfermedad cardiaca

Científicos utilizaron datos genómicos de una base de datos pública para determinar el impacto de las variantes genéticas sobre el estado del hierro en las personas.
Xinhua

El estado del hierro, o la cantidad de hierro en el cuerpo, podría desempeñar un papel importante en el riesgo de presentar enfermedad arterial coronaria (CAD, por sus siglas en inglés), se indicó en un estudio dado a conocer por el Imperial College de Londres.

La CAD es un tipo de enfermedad cardiovascular (ECV) en la que las arterias bloqueadas reducen la cantidad de sangre que llega al corazón. La ECV es una importante causa de muerte en todo el mundo.

El estudio, realizado por investigadores del Imperial College de Londres y del University College de Londres, trató de determinar si existe un vínculo directo o causal entre el estado de hierro y el riesgo de presentar una CAD.

El equipo utilizó datos genómicos de una base de datos pública para determinar el impacto de las variantes genéticas sobre el estado del hierro en las personas.

Se centraron en tres puntos del genoma en donde una sola diferencia en una "letra" del ADN, llamada polimorfismo nucleótico único (SNP), puede aumentar o reducir ligeramente el estado del hierro en una persona.

Cuando se buscaron estos SNP en las bases de datos, que incluyeron a más de 50.000 pacientes con CAD, los investigadores encontraron que las personas que tenían SNP con un estado del hierro más elevado tenían un riesgo menor de presentar CAD.

"Hemos demostrado que tener un estado del hierro bajo aumenta el riesgo de enfermedad arterial coronaria, pero esto no significa que corregir esto resolverá el aumento en el riesgo. Lo que hemos subrayado es un objetivo terapéutico potencial que desconocíamos y que es fácilmente modificable", dijo el Dr. Dipender Gill, de Wellcome Trust Clinical en el Imperial College de Londres y jefe del estudio.

El siguiente paso será validar los hallazgos en una prueba controlada y aleatoria, dijo el equipo.

El estudio fue publicado en la revista Arteriosclerosis, Thrombosis, and Vascular Biology. 

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