Estudiantes negros, hispanos y pobres, los más afectados por polución en EE.UU.

Lunes, 05/02/2018
Así lo evidencia una investigación publicada en “Environmental Research” en la que se cruzaron los datos de contaminación del aire con la ubicación de los más de 90.000 colegios públicos que tiene ese país.
El Espectador

Que la polución nos ha hecho susceptibles a respirar toxinas y contaminantes no es información nueva. Sin embargo, un estudio publicado en la revista Environmental Research encontró que, precisamente, son los estudiantes hispanos, negros y pobres los que más se ven afectados por este problema en Estados Unidos.

Para llegar a esta conclusión, el equipo de científicos liderado por dos investigadores de la Universidad de Utah utilizó los datos de exposición a toxinas liberados por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos y los cruzó con el censo de escuelas públicas del país, que rodea las 90.000 instituciones. Así encontró que varios estudiantes están expuestos a más de doce neurotoxinas, incluyendo compuestos que tienen mercurio y cianuro.

Puntualmente, la investigación arrojó que sólo 728 colegios cumplían el índice de seguridad de aire, mientras que en cinco de los 10 colegios con más contaminación del aire más del 20% de la población no es blanca. Las cinco áreas más afectadas son Nueva York, Chicago, Pittsburg y Nueva Jersey.

La razón, se atreven a decir los investigadores, es que los colegios más baratos de Estados Unidos suelen construirse en las pocas áreas que quedan disponibles, como cerca de grandes avenidas, en zonas industriales y rodeadas por fábricas, o sitios donde precisamente no se construyen viviendas debido a que se sabe que están contaminados.

“Las escuelas con gran cantidad de estudiantes de color se ubican habitualmente cerca de las carreteras principales y otras fuentes de contaminación, y muchas también lidian con otros peligros, como el agua potable con plomo y las toxinas enterradas debajo de los edificios escolares”, señala el estudio.

De hecho, los datos encontrados indican que, a pesar de que los niños negros sólo representan el 16% de los estudiantes de las escuelas públicas, más de un cuarto de ellos van a colegios donde la polución es grave. Por su parte, sólo el 28% de los niños blancos, que son el 52% de la población de estudiantes del sistema público, asisten a colegios donde la contaminación no cumple los criterios de salud.

El problema, además de estar relacionado con enfermedades respiratorias, podría ir más allá, pues la ciencia empieza a encontrar evidencia de que ciertas toxinas pueden afectar el desarrollo emocional, aumentar el riesgo de sufrir autismo o estar relacionadas con las enfermedades mentales. Lo que, en otras palabras, pone en desventaja aún mayor a poblaciones que ya son vulnerables en Estados Unidos.

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