cerebro

cerebro

Investigadores han usado herramientas de neuroingeniería para diseñar circuitos neuronales in vitro que reproducen la capacidad de segregación e integración de los circuitos cerebrales y que permiten entender las claves de la reconfiguración dinámica del cerebro.
El avance puede ayudar en la investigación sobre el alzhéimer, dislexia, epilepsia, huntington y esquizofrenia.
Esta retrasa el proceso de envejecimiento del cerebro, por lo menos en los ratones y ahora los investigadores buscan lograr que haga lo mismo en personas con demencia senil.
Los métodos propuestos por estos investigadores pueden aumentar la precisión y sensibilidad del diagnóstico y lograr una rehabilitación física más personalizada.
Científicos descubrieron que un solo periodo de 10 minutos de esfuerzo leve puede producir considerables beneficios cognitivos.
Al descubrir que las células del intestino no sólo envían señales químicas al cerebro, se abre una nueva puerta para tratar la obesidad e incluso la depresión.
La célula tiene el aspecto de una rosa mosqueta y solo se encuentra en los seres humanos.
Esta plataforma digital está dirigida tanto a impulsar el desarrollo de capacidades cognitivas como a frenar su deterioro.
La neuropsicóloga María Roca asegura que aunque se hayan perdido algunos aspectos, se han ganado nuevas funciones.
El sistema permite distinguir con claridad entre la materia blanca y gris en el órgano.
Eyewire Museum se llama la plataforma que casi 200.000 jugadores han utilizado para ayudar a crear este mapa.
Sandra Jurado, investigadora del Instituto de Neurociencia de Alicante, explica que mediante la plasticidad cerebral somos capaces de modificar hábitos o conocimientos predeterminados y aprender cosas nuevas.
El animal tiene la capacidad de regenerar su tejido neuronal rápidamente además de su médula espinal.
La miembro del Human Brain Project explica los avances actuales en el área y los frutos del proyecto.
El neurólogo vascular del Hospital Albert Einstein explica la importancia de reaccionar a tiempo frente a un accidente cerebro vascular (ACV), intentando reconocer sus señales y síntomas.
Un grupo de científicos en la Universidad de Tokyo lo ha logrado en un nivel básico, creando conexiones entre neuronas célula por célula.
La investigación, realizada por el Hospital McLean, una filial de la Escuela de Medicina de Harvard, y la Universidad de Oxford, podría contribuir de forma importante en la identificación de pacientes en riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson.
Entre las herramientas que utilizará destacan la edición del genoma y big data apoyar proyectos relacionados.
Dentro de los efectos se encuentran alteraciones en el desarrollo cognitivo, social y moral.
Su casco de lectura y electroestimulación se usa hoy para medir fatiga en pilotos de la Nasa y se está probando en casos de epilepsia.