malaria

malaria

En su edición anterior, en 2016, la conferencia recaudó US$ 12,9 millones en Canadá.
La molécula, sintetizada por la farmacéutica GSK, inhibió una proteína esencial para el ciclo de vida de tres especies de parásitos que provocan la enfermedad.
Se trata de la llamada RTS,S, la más avanzada contra la enfermedad y que se espera sea implementada este año en África subsahariana.
Usando vigilancia genómica para seguimiento de la propagación de la malaria resistente a los fármacos, investigadores descubrieron que la cepa, conocido como KEL1/ PLA1, había evolucionado y adquirido nuevas mutaciones genéticas que la pueden hacer aun más resistente.
La organización también destacó que Venezuela es uno de los países en peor situación combatiendo la enfermedad.
Aunque la mayoría de las vacunas tienen patógenos inactivados, la primera vacuna aprobada para ensayos de gran escala de esta enfermedad no es así.
En estos momentos la artemisinina es la principal opción para el combate de la enfermedad.
El país registró cero infecciones de la enfermedad en su territorio en 2017 y espera eliminarla para el 2020.
Se piensa que la resistencia a fármacos antimaláricos se debe principalmente a cambios en el genoma del parásito. Sin embargo, P. falciparum también puede desarrollar resistencia como resultado de cambios epigenéticos (es decir, cambios en la expresión de genes que no implican alteraciones en la secuencia del ADN), según un nuevo estudio.
Un equipo de científicos estadounidenses ha identificado sustancias capaces de reducir la sed de sangre de los mosquitos. Los expertos sugieren que esta nueva estrategia podría suponer un antes y un después en la prevención de enfermedades infecciosas transmitidas por estos vectores.
Las migraciones, la minería ilegal y el Fenómeno del Niño preocupan a los expertos que temen una crisis.
Un consorcio ha analizado medio millón de moléculas en la búsqueda de compuestos capaces de bloquear la infección hepática del parásito de la malaria y evitar que pase a la sangre. El equipo ha usado un enfoque abierto, que permite compartir los resultados, y ha obtenido una lista de 631 compuestos, de los que podría obtenerse una inmunización.
La malaria es la enfermedad tropical parasitaria transmitida por mosquitos más importante y mortífera del mundo y mata a aproximadamente 1 millón de personas y afecta hasta a 1.000 millones de personas en 109 países de África, Asia y América Latina.
La propagación de la enfermedad estaría relacionada a la migración y la minería ilegal en la zona.
Según datos del Ministerio de Salud, en 1998 se registraron 74.000 casos de dicha enfermedad en el país, pero la cifra bajó a 20.000 en 2005 y el año pasado hasta 4.800.
La iniciativa contara con una inversión inicial de US$ 53 millones, entregados por entidades como la Fundación Carlos Slim, Bill & Melinda Gates Foundation, The Global Fund for Fight AIDS, Tuberculosis and Malaria.
En un nuevo estudio, científicos descubrieron que los animales pueden oler la enfermedad en los humanos.
El factor clave estaría en la exposición prenatal a la enfermedad.
La investigación, liderada por el ISGlobal de Barcelona, indica la posibilidad de usar pequeñas vesículas (o exosomas), secretadas por glóbulos rojos inmaduros, como una plataforma de vacunación contra la malaria.
Será la primera vez que miles de estos insectos volarán entre la naturaleza de ese continente. ¿El objetivo? Eliminar de una vez por todas la malaria de la región.