sueño

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La agencia de Naciones Unidas dijo que los niños deberían tener actividad física y horas de sueño adecuadas para desarrollar buenos hábitos y prevenir enfermedades como la obesidad.
En estudios recientes se ha descubierto que los problemas de sueño pueden aumentar el riesgo de Alzheimer.
En el país, 36,9% de la población presenta algún problema o trastorno del sueño.
La mosca de la fruta, que tiene un ciclo circardiano similar al humano, podría ser clave para entender por qué dormimos más cuando estamos mal.
Una investigación muestra que las personas que duermen menos de seis horas pueden tener un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, en comparación con aquellas que lo hacen entre siete y ocho horas.
En un nuevo estudio, esta falta de sueño se vinculó a una probabilidad de un 27% mayor de tener aterosclerosis en todo el organismo.
El especialista indicó que las personas que padecen este problema generalmente lo desconocen y quien se percata de ello son quienes viven con ellas.
La cofundadora de The Huffington Post afirma, entre otras muchas cosas, que dormir más significa aumentar el éxito, y una de las claves que da para lograrlo es desterrar todas las pantallas del dormitorio.
En nuevo estudio, se encontró que las personas con un horario regular de sueño obtienen beneficios para su salud.
La galantamina se utiliza normalmente para reducir síntomas de las primeras fases de la enfermedad.
Neuroon, antifaz inteligente, es el primer dispositivo en el mercado de consumo que mide las ondas cerebrales y utiliza estos datos para la contabilización avanzada del sueño.
El tratamiento se utiliza para complementar el uso de medicamentos y psicoterapia.
Se estima que 7 de cada 10 hombres y 5 de cada 10 mujeres roncan.
Los noctámbulos también son más propensos a tener estrés y abusar de sustancias.
De acuerdo a un estudio reciente, menos de la mitad de las personas mantienen un horario de sueño estable.
Durante las horas de sueño la memoria hace turno de limpieza. Un estudio liderado por una científica española en la Universidad de Cambridge revela que cuando dormimos, las conexiones neuronales que recogen información importante se fortalecen y las creadas a partir de datos irrelevantes se debilitan hasta perderse.
La enfermedad puede empezar a dañar el cerebro entre 15 y 20 años antes de que aparezcan los síntomas clínicos.
El neurocientífico de la Universidad de Tel Aviv explica cómo avanza el estudio del sueño y sus posibles salidas en el futuro.
Si persisten los altos niveles de proteína se puede generar una serie de cambios neuronales que conducen a la demencia.
La enfermedad del sueño amenaza a más de 55 millones de personas en África subsahariana, pero los medicamentos actuales son tóxicos y a veces ineficaces.